La casa perteneció entre 1737 y 1767 a la Compañía de Jesús. Este año Carlos III decreta la expulsión de los Jesuitas del territorio español, por lo que el Estado se apropió de la casa. Tras varios años sin destino, en 1792 se estableció en ella la Universidad literaria de San Fernando, que no comenzó a funcionar en la práctica hasta 1817.
La fachada es simétrica y sencilla, en la que destaca la puerta principal, enmarcada en cantería azul. Tiene un frontón circular interrumpido por una pieza también en piedra en la que se observa un escudo. A los lados del frontón también aparecen dos pequeñas piezas rematadas con bolas, todo ello esculpido en medio relieve. |