|
||||||
|
La obra cartelística de Rafael Raga Hay un conjunto de factores que definen la obra cartelística de Rafael Raga. La utilización de la composición en diagonal de los elementos que constituyen la temática facilitan una lectu-ra directa y acorde con el uso de un dibujo muy personal, descriptivo y provisto del mensaje necesario para entender al primer golpe de vista una base argumental arropada con el reparto de actores protagonistas en actitud marcada por la propia trama de la película. En otros casos es la síntesis lo que determina el medio para transmitir un lema que da idea del interés que producirá en el espectador. Ejemplo de esto es el cartel E/galán de la sonrisa, donde pone de manifiesto, con facilidad de recursos, quién es el protagonista del film mediante una simbología gráfica y una sencillez que lo hacen de sobra comprensible. El uso de tintas planas y la disposición de elementos en distintos planos, estableciéndose un juego temático encaminado a dar a conocer un motivo, son resueltos con oficio mediante la aerografía con pistola. Esta técnica será una constante en su trabajo que pone en práctica ya desde sus comienzos en los años de estudiante. Se trata de una nueva fórmula que caracteriza a los artistas de su generación. Como técnica lleva consigo un nuevo lenguaje gráfico, un innovador recurso que hace posible tratar la imagen de una manera moderna, actual en la época, con un acentuado realismo. La fotografía tiene un papel importante en ello. Las fotos de rodaje serán una herramienta más en el desarrollo y la concepción de los principios compositivos del cartel de cine. En ocasiones la obra hace alarde de economía de medios, como es el caso de La bailarina del conjunto, de impecable composición, con la imagen representada en movimiento y dándo-se una valoración tonal con maestría y acerta-do gusto. Bandera amarilla muestra un juego con colores fríos compensado con cantidad de dibujo tanto en los personajes del primer tér-mino como en el plano de fondo. Montecasino es un ejemplo más de una sola tinta para la imagen, sin embargo, la caja de texto para el título subraya la escena argumental con otro color. Los colores fríos o cálidos, ya que hay dos versiones del mismo título, y una calidad tonal casi monocroma caracterizan Una mujer en peligro. E/ traje de luces es un cartel de características distintas con los ingredientes, color y técnica de cartel taurino. Su interés radica en haber sido planteado y resuelto como un cartel de toros sin dejar de ser un cartel de cine. Napoleón es muestra de otro tipo de cartel, con una composición centrada de los elementos que integran la imagen, emblemática como re-quiere el título y apoyada en un texto integrado que, más que reforzarla, forma parte de ella. Otro factor a tener en cuenta al analizar los carteles de Rafael Raga es el contraste de colo-res complementarios. En Sombras de New York se establece un juego entre complementarios que favorece la lectura, dando un aire muy agradable a un cartel resuelto con sorprenden-te sencillez. La diferenciación de planos por medio del contraste entre colores cálidos y fríos es un recurso bastante usual que utiliza con desparpajo y apa-rente facilidad, ocasionalmente, en detalles para facilitar su comprensión. Sobre todo, son dignas de alabanza las tipografías, elegidas y fabricadas, siempre en vital convivencia con su contenido. La integración del texto de títulos y repartos con las imágenes es un tema resuelto con criterio, seriedad y sol-tura. Asistimos a una rompedora forma de plantea-miento: el uso de una técnica – se podría decir – vanguardista, la concepción de un arte dirigido a las gentes, a las masas, un estilo que tiene mucho que ver con los movimientos artísticos de la época, como con el neorrealismo alemán o, en otras ocasiones, con tintes heredados del art decó. Todos estos conceptos configuran una nueva idea del diseño del cartel, no son valores aislados u ocasionales en la vida de los artistas de los años treinta y, en particular, de Raga. Basta con dar un repaso a aspectos biográficos para entender que existe una coherencia entre la vida artística y el pensamiento e inquietudes de tipo social y cotidiano. Siempre el movimien-to artístico ha ido de la mano de la filosofía y la forma de entender el mundo, y en el caso que nos ocupa vemos que ocurre así. La aspiración por un mundo más sincero, el re-chazo a la guerra, la lucha por conseguir una universidad popular a la que todas las clases sociales tengan acceso, la igualdad de derechos sin distinción de raza y religión, la igualdad de derechos para la mujer... son, entre otras, reivin-dicaciones todavía vigentes, son las demandas de la sociedad de los años treinta. Rafael Raga Montesinos es elegido delegado para el III Congreso de la UFEH (Unión Federal de Estudiantes Hispanos), que se celebra en Valencia en 1933, congreso organizado por la FUE (Federación Universitaria Escolar) que tiene lugar en la Universidad de Valencia, donde se integra UFEH a la CIE (Confederación Inter-nacional de Estudiantes). Son tiempos en los que se avecinan grandes cambios y los estudiantes son vanguardia. El teatro universitario La Barraca, la creación de cineclubs, la organización y el apoyo a la Olimpíada Popular – alternativa a la Olimpíada de Berlín –, el no a la guerra – Europa aún recuerda la del catorce y parece que se acerca otra –, todo ello dota al panorama estudiantil de un poten-cial vanguardista capaz de cambiar el mundo y en lo artístico, al igual que en todos los aspec-tos de la vida, ese afán vanguardista aflora y se hace cada vez más patente. El arte del cartel comenzó a adquirir esplendor y Rafael Raga estaba ahí. Ahí está su obra gráfica, sus carteles desde sus comienzos, más tarde con la guerra española, después durante el franquismo y también en la democracia. Dotados de estilo, con las técnicas acordes a su tiempo, siempre en primera línea. Parece que los carteles de Raga no pierden ac-tualidad. Cuando se vuelve sobre ellos y se les hace una nueva lectura siguen con la frescura y la novedad de un arte que siempre da la impre-sión de que comienza. Rafael Raga Lluesma
|
|
||||