Esta
casa de amplias dimensiones se abre a dos calles, aunque
la fachada principal se encuentra en la calle
Herradores. El edificio ha sido variado a lo largo de
distintos siglos y su aspecto actual puede derivar de
principios del siglo XX.
El conocido pintor Cristóbal
Hernández de Quintana ocupó la casa en el primer
cuarto del siglo XVIII, manteniendo su primitiva
estructura en las dependencias traseras que se observan
desde la calle Barcelona y que siguen las características
de la arquitectura tradicional canaria.
La fachada principal, debido a
sus modificaciones, presenta muy pocos rasgos de la
primitiva construcción, aunque conserva la distribución
de los huecos, destacando la puerta de acceso a la casa
que se coloca como un cuerpo adosado a un lateral de la
misma.
Junto a la casa se encuentra la
capilla de la Cruz Verde, de amplia tradición popular,
y que data del setecientos. |