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Al igual que los símbolos, el color, los oficios y
los trajes típicos, las fiestas populares son una de las señas de
identidad más importantes que definen a un pueblo.
Fiestas transmitidas de generación en generación
donde se concentran multitud de testimonios que llegan hasta nuestros días
de forma oral y que proporcionan el contacto y la participación de
todos los ciudadanos con sus costumbres y legados.
En esta página se recogen por su importancia las
fiestas populares de más arraigo en el municipio de La Laguna y que año
tras año se celebran con el afán de superar a la edición anterior.
La Romería de San Benito Abad, el Cristo, la Semana
Santa, el Corpus Christi, los Corazones de Tejina y la
Librea de Valleguerra constituyen un ejemplo vivo de las señas de
identidad de este municipio y que el visitante tendrá la oportunidad de
conocer integrándose con el pueblo y participando en estas evocaciones
populares de exaltación de su cultura.

Corpus Cristi
Se trata de una de las fiestas
religiosas más antiguas de la isla, pues ya desde 1496, año de la
conquista de Tenerife, el Cabildo ordenó que se celebrara siguiendo el
modelo sevillano y que a su procesión acudieran todos los gremios de
oficios portando cada uno su pendón característico.
A
lo largo de los siglos la procesión del Hábeas se ha mantenido como
una de las principales fiestas de la ciudad. Sin embargo, a su
significación religiosa se ha unido en los últimos años el
resurgimiento en La Laguna de la tradición, común a otras ciudades de
las islas, de confeccionar alfombras con pétalos de flores o tierras de
colores, de gran riqueza artística, que cubren todo el recorrido de la
procesión y que se destruyen al pasar ésta.
La
fiesta del Corpus Christi se celebra a principios del mes de junio.

Fiesta del Cristo
Se celebra durante la primera quincena de septiembre,
aunque el día más importante es el 14. La antigüedad de la fiesta se
remonta a principios del siglo XVII cuando una ordenanza declaraba dicho
día como fiesta señalada. La imagen que da nombres a esta fiesta fue
traída a la isla en 1520 por intercesión del primer Adelantado don
Alonso Fernández de Lugo ante el duque de Medina Sidonia, recibiendo
culto desde esa fecha en el Convento Franciscano de la ciudad.
La
especial significación que el Cristo de La Laguna tiene en la
religiosidad popular hacen que estas fiestas sean consideradas, junto
con la Semana Santa, como las más importantes del año en la ciudad,
aunque también tiene repercusiones en el resto de la isla e incluso en
el Archipiélago.
El
día 14 por la noche, durante la procesión de la imagen, ésta asiste a
varias muestras de fuegos artificiales en diversos puntos de la ciudad,
que culminan a su llegada a la Plaza del Cristo donde se efectúa la
gran exhibición pirotécnica, una de las más espectaculares de
Canarias, que congrega a miles de personas en torno a la Plaza y sus
aledaños.

Semana Santa
La
Semana Santa lagunera es una de las manifestaciones religiosas más
importantes del Archipiélago Canario.
Los
pasos procesionales y cofradías, cuya sede se encuentra en las
diferentes iglesias de la ciudad, recorren sus calles durante ocho días,
comenzando el Domingo de Pasión y terminando el Viernes Santo, con la
Procesión del Santo Entierro.
Un
gran número de Pasos procesionales sale a la calle durante estos días.
Pueden ser individuales o series de imágenes que representan varios
momentos de la pasión y muerte de Jesucristo.
La
alta calidad artística de estas imágenes se debe a maestros isleños y
peninsulares. Además, destacan los excelentes trabajos de orfebrería
que decoran los tronos que las portan
El
espíritu de la Semana Santa lagunera está más cercano al de sus homónimas
castellanas que a las andaluzas, por su sobriedad y recogimiento.
Romeria de San
Benito
La
Laguna se encuentra con su pasado en la Romería de San Benito, que es
el Patrón de los campesinos. Constituye el máximo ejemplo de fiesta
popular y tradicional de las que celebran en la ciudad. Tiene su origen
en fecha temprana (1532) cuando, con motivo de una larga época de sequía,
los campesinos (magos) pidieron al Cabildo que se echase a suertes la
elección de un santo para el que construir una ermita y tenerlo así
como abogado en el futuro. Correspondió al fundador de la Orden
Benedictina tal papel y, a partir de esa fecha, se incorporó su fiesta
al conjunto de las que se celebraban en la ciudad, considerándola el
Cabildo en 1554 como de la máxima relevancia. La desaparición del
gremio de campesinos en el siglo XIX trajo consigo la ruina de la Ermita
y la desaparición de la Romería dedicada al Santo.
Sin
embargo, en 1948 volvió a celebrarse, primero tímidamente, hasta que
en la segunda mitad de nuestro siglo conoció un nuevo resurgir siendo
hoy una de las celebraciones más características de La Laguna.
Vestidos
con traje típico y a lomos de animales, en carretas o formando parte de
grupos folclóricos, los romeros sacan en procesión al Santo por las
calles principales de la ciudad, interpretando ritmos populares (isas,
folías, seguidillas,etc.) y brindando al espectador productos de la
tierra (vino, papas, gofio, etc.). Esta fiesta se celebra en la primera
quincena del mes de julio, con una serie de actos populares y religiosos
que culminan el segundo domingo del mes con la Romería.
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