La
mandó a construir el Adelantado Don Alonso Fernández
de Lugo para ser utilizada como panteón familiar en
1506. El Adelantado tuvo mucho interés en esta obra a
juzgar por los maestros que trabajaron en ella así como
por los materiales empleados.
Sin
embargo, los sucesores de Alonso Fernández de Lugo no
dedicaron igual atención
a la Ermita, de forma que en 1574 se reedificó
sobre el mismo solar porque su estado era de completo
abandono.
En
1759 vuelve a ser reconstruida: la fachada se alinea con
las del resto de la Plaza del Adelantado y se establecen
sus dimensiones y su aspecto actual. Este edificio sirvió
de lugar de reuniones, mientras se construía la sede
del primer Cabildo de la isla.
La
Ermita es un claro ejemplo de las construcciones
religiosas canarias tradicionales: pequeña dimensión,
una sola nave, muros gruesos carentes de vanos
importantes y un tejado a dos aguas.
En
los últimos tiempos, la Ermita se usa como sala de
exposiciones.
|