Según
parece, don José Salazar construyó la Casa Olivera
hacia 1800. Sin embargo, tanto su estructura como su
disposición interna reflejan un cierto arcaísmo que la
asemejan a otras viviendas laguneras del siglo XVIII e
incluso, en algunos detalles, a algunas del XVII.
La
vivienda consta de tres plantas cuya escalera de acceso
está situada al lado izquierdo; además, cuenta con un
patio interior que da paso a una huerta.
La
fachada presenta una disposición que recuerda a la de
la Casa Osuna, con tres puertas y una ventana
descentrada en la primera planta, cuatro ventanas de
guillotina en la segunda y largo y estrecho balcón
cubierto en la tercera, que era utilizada originalmente
como granero.
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