MIEMBRO DE HONOR DEL CICOP

 

El Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio aprobó por unanimidad conceder la distinción de Miembro de Honor de esta organización Internacional a D. José Antonio Labordeta Subias por su trayectoria humana y profesional en la difusión, conservación y comunicación del Patrimonio Cultural de los pueblos de España.

La ceremonia del otorgamiento de esta distinción tuvo lugar en la ciudad de La Laguna   en el Salón Noble del Excmo. Ayuntamiento el 18 de Septiembre de 2009 y estuvo presidida por el Presidente del Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio, Alcalde de San Cristóbal de La Laguna y  primeras autoridades de la Isla y de la Comunidad de Canarias.

JOSE ANTONIO LABORDETA SUBIAS

Nace en Zaragoza en 1935 en donde se licencia, el año 1952 en Filosofía y Letras, ejerciendo de lector durante dos años en la Universidad de Aix-en-Provence (Francia)

En 1964 obtiene la Cátedra de Geografía e Historia del Instituto Ibáñez Martín de Teruel donde ejercerá la enseñanza hasta el año 70  que conseguirá traslado a Zaragoza, donde permanecerá hasta el año 85 en que pedirá la excedencia como profesor.

Durante esos años ejerce de narrador, articulista y reportero. Realiza 29 programas con TVE titulados "Un País en la mochila". Editor, diputado regional y durante ocho años diputado nacional.

Ha publicado 15 CDs con letra y música suya e interpretados por el mismo.

En poesía ha editado: 1959, Sucede el pensamiento; 1965, Las Sonatas; 1972, Cantar y Callar; 1972 Treinta y cinco veces uno;1974, Tribulatorio; 1976, Poemas y Canciones; 1980, Método de lectura; 1985, Jardín de la memoria; 1988, Diario de náufrago y 1994 Monegros.

Como prosista ha publicado: Cada cual que aprenda su juego, 1974; El comité, 1986; Tierra sin mar, 1995; Banderas rotas, 2001; Los amigos contados, 2002 y Memorias de un Beduino en el Congreso de los Diputados, 2009

A los veintitrés años vio por primera vez el mar, desde lo alto del Campamento de Milicias Universitarias en Castillejos. Luego vio el Cantábrico y entendió a los poetas ingleses.

Según sus propias palabras ahora solo le produce cierta intranquilidad el Internet. Lo demás, a su edad, casi lo tiene todo controlado, menos la vida, naturalmente.