Delante de la fachada principal de la catedral encontramos dos plazoletas, por las cuales se accede a la iglesia a través de las puertas laterales. Estas se pavimentaron en 1888 con las losas que se habían retirado del suelo del templo. La plaza que queda delante de la iglesia ha llevado desde su creación los nombres de Santa María de los Remedios y el de Plaza de la Catedral que es el que ha permanecido hasta nuestros días. En 1908 se trazó un pequeño jardín para la plaza, al mismo tiempo que se diseñaron dos estanques a los lados de la misma; de ellos sólo uno se realizó finalmente y en él se colocaron algunos patos, por lo que también popularmente a la plaza se la conoce por la de los patos.
Una remodelación de mediados de nuestro siglo le ha dado el aspecto actual en el que destaca la pavimentación que combina losas y adoquines. Dada su ubicación en el centro de la ciudad, es una de las plazas mas concurridas y suele servir como punto de referencia urbano para vecinos y visitantes. |